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Pobreza e indicadores sociales en Colombia

Foto: Wikipedia (creative commons).

A propósito del día internacional de la erradicación de la pobreza extrema el 17 de octubre, el profesor Alejandro Ramírez de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Militar Nueva Granada presenta su análisis.

En cualquier país, dos de los principales índices de pobreza que se miden son la pobreza monetaria, la pobreza multidimensional y la pobreza extrema. Por supuesto, en Colombia el análisis de estos indicadores y de su evolución se utilizan para medir la efectividad de las políticas que vienen con los planes de desarrollo de los gobiernos a nivel nacional, ya que las transferencias a las regiones, vía Sistema General de Participación (SGP), Sistema General de Regalías (SGR) o cupos indicativos, entre otros, son destinaciones que buscan reducir las brechas sociales y económicas, mejorando la redistribución del ingreso.

La pobreza monetaria mide a las personas cuyo ingreso monetario no les alcanza para adquirir una canasta de bienes (alimentarios y no alimentarios) que les permita un nivel de vida adecuado.

Según el último informe del DANE, en el 2017 el 26,9% de las personas en Colombia (total nacional) estuvieron en pobreza monetaria, sin embargo, si se compara con la de 2016, ésta disminuyó en 1,1%, ya que era del 28%. El hecho de que el 26,9% de la población esté en pobreza monetaria es preocupante, porque indica que más de un cuarto de la población no tiene los ingresos necesarios para tener un nivel de vida adecuado. No obstante, hay que decir que en los últimos quince años este indicador ha mejorado mucho, ya que en el 2002 la pobreza monetaria era del 49,7%.

Al analizar por ciudades, en el año 2017 las ciudades con mayor pobreza monetaria fueron Quibdó con un 47,9%, Riohacha con un 46,9%, Florencia con 33,7% y Cúcuta con 33,5%. Las de menor pobreza monetaria fueron Bucaramanga con 12%, Bogotá con 12,4%, Pereira con 12,7% y Medellín con 13,4%.

Todo lo anterior indica que las brechas sociales (ingreso monetario) se siguen manteniendo no solo entre regiones y ciudades, sino también entre las zonas más pobladas (grandes ciudades) y las zonas rurales dentro de los departamentos.

Sin embargo, si se discrimina la pobreza monetaria entre cabeceras (grandes ciudades) y otros centros poblados y rural disperso, entonces la situación es diferente. En el año 2017 en las cabeceras la pobreza monetaria fue de 24,2% y las pequeñas poblaciones y sector rural fue del 36%. Más de una tercera parte de la población rural y en pequeños pueblos no tiene los ingresos necesarios para vivir dignamente, aunque, hay que decirlo, en 2002 este indicador era del 61,7%, lo que indica que en los últimos gobiernos se ha trabajado en mejorar los indicadores, pero no lo suficiente.

Por otro lado, la pobreza multidimensional es un indicador un poco más amplio que mide si la población cumple con adecuadas condiciones en los aspectos educativo, de niñez y juventud, de trabajo, de salud y de servicios públicos domiciliarios y vivienda.  En el año 2017 la pobreza multidimensional en Colombia fue del 17%, lo que indica que el 17% de la población no cumple con adecuadas condiciones educativas, de niñez y juventud, de trabajo, de salud o de servicios públicos domiciliarios y de vivienda. Sin embargo, si se compara con el año 2016, la pobreza multidimensional disminuyó en 0,8% y, si se compara con el año 2010, pasó de 30,4% a 17%. Esto indica que, en los últimos siete años, un 13,4% de la población colombiana dejo la pobreza multidimensional, lo cual es un buen indicativo, no obstante, que sigue siendo muy alta.

Por su parte, el índice de pobreza extrema mide el porcentaje de la población cuyo ingreso está por debajo de la línea de pobreza extrema con relación a la población total. En el año 2017 este índice fue del 7,4% a nivel nacional, en las cabeceras fue del 5% y en otros centros poblados y rural disperso del 15,4%. Sin embargo, con respecto al año 2016 estos índices disminuyeron respectivamente en 1,1%, 0,6% y 2,7%.

Los datos anteriores indican que en los últimos años todos los indicadores de pobreza en Colombia han disminuido no solo a nivel nacional, sino también en las grandes ciudades y en el sector rural. Sin embargo, las brechas entre grandes ciudades son demasiado altas, por ejemplo, las brechas en pobreza monetaria entre Quibdó, la de menor índice, y Bucaramanga, la de mayor índice, fue de 35,9%. Es decir, en Quibdó hay un 35,9% de más pobres en cuanto a su ingreso que en Bucaramanga, en el año anterior. Si se compara entre sectores (rural-urbano) las brechas también son altas, por ejemplo, el índice de pobreza monetario en 2017 indica que en las grandes cabeceras hay un 11,8% de menos pobreza monetaria que en las zonas rurales.

Aunque Colombia ha mejorado en sus indicadores de pobreza, las brechas entre departamentos y dentro de los departamentos siguen siendo muy altas. El nuevo gobierno debería tener una más eficaz fiscalización de los recursos que se envían, vía transferencias, a las regiones, para que así los alcaldes y gobernadores utilicen estos recursos de manera eficaz y eficiente. Sin duda, esto disminuiría los índices de pobreza y además disminuiría las brechas sociales en Colombia.